¿NURSING NOW O NURSING NEVER? NURSING FOR EVER

Son muchos los lugares en los que se están constituyendo los grupos de Enfemería Ahora (Nursing Now), como respuesta al movimiento impulsado por la OMS y la ONU considerando 2020 el año de las enfermeras.

El 200 aniversario del nacimiento de Florence Nightingale ha sido, en esta ocasión, lo que ha determinado que sea 2020 el año de la Enfermería y de las enfermeras, a través del movimiento Nursing Now.

Quien puso las bases de la Enfermería moderna, enfrentándose a la rigidez de las normas, estructuras, valores y posiciones de la época, desde la justificación, las evidencias, pero también la determinación, la firmeza, el liderazgo, la vehemencia… consiguió derribar las barreras de la intolerancia y de lo tradicionalmente establecido con el objetivo fundamental de promocionar la vida y la salud. Con su actitud y su aptitud hizo que la mirada hacia ella, como enfermera, cambiase y se respetase a la Enfermería como profesión. Tras ella, pero siguiendo su estela, vendrían otras muchas enfermeras que lograron que, no tan solo se mantuviese ese respeto como profesión sino también como ciencia.

Pero lo de menos, o no, es el motivo por el que se ha determinado que el año 2020 sea el elegido. Lo que realmente es trascendente es el hecho mismo de que organismos como la ONU y la OMS hayan decidido apostar por las enfermeras y la Enfermería. A partir de aquí ahora nos toca a las enfermeras ser quienes demos valor y sentido a tan importante decisión.

Sin duda es motivo de alegría, pero también, no lo olvidemos, de compromiso de todas las enfermeras, porque es el momento de visibilización, reconocimiento y liderazgo de todas las enfermeras y su aportación a las personas, familias y comunidad, más allá de donde se lleve a cabo esa aportación a través de la prestación de cuidados enfemeros.

Esta necesaria movilización que se está produciendo en todo el mundo no puede ni debe quedarse en una serie de actos simbólicos, festivos, reivindicativos… que también, sino que debe suponer, sobre todo, la generación de propuestas, posicionamientos, estrategias, sinergias, apuestas… que permitan minimizar los estereotipos y los tópicos que nos persiguen; logren que las enfermeras valoremos nuestras aportaciones; consigan que los medios de comunicación nos identifiquen como lo que realmente somos; modifiquen radicalmente la percepción que de nosotras tienen las/os políticas/os; contribuyan a que se nos respete y que nos respetemos; faciliten el liderazgo real; alejen el pensamiento de que los cuidados enfermeros, son tan solo reconocidos por los aspectos afectivos, que limita las posibilidades de realización con que cuentan las enfermeras… en definitiva, que las enfermeras pasemos, de la retórica político-institucional, según la cual somos los profesionales de la salud más numerosos e importantes a la decisión y voluntad político-institucional de que sea una realidad que se concrete con hechos y no tan solo con palabras o buenas intenciones.

Pero para que esto pueda llegar a suceder, o cuanto menos, se puedan sentar las bases sólidas para que lo haga, los primeros en proponérnoslo debemos ser las enfermeras. No podemos pretender, primero, que otros lo hagan por nosotras y segundo que lo logremos sin asumir la responsabilidad de hacerlo desde la unidad de acción, con independencia de las diferencias siempre sanas y enriquecedoras, pero alejadas, eso sí, de protagonismos egocéntricos, estériles y nocivos para la Enfermería y las enfermeras.

Enfermería Ahora (Nunsig Now), no puede ni debe ser tan solo un slogan, una campaña publicitaria, un festival… Para que realmente sea el tiempo de la Enfermería y de las enfermeras, de su liderazgo, protagonismo, reconocimiento… y que se mantenga en el tiempo, evitando que tras el “año de gracia” se diluya como un azucarillo en un vaso de agua, se requiere algo más que una foto, una noticia o una declaración de intenciones.

Para que sea el tiempo de Enfermería ahora y siempre, va a hacer falta que nos lo creamos y trabajemos por ello; elaboremos un discurso claro, real y convincente; olvidemos diferencias estériles y aunemos esfuerzos; seamos capaces de identificar nuestras fortalezas y minimizar nuestras debilidades; desterremos nuestros miedos y aumentemos nuestra autoestima; identifiquemos y valoremos a nuestros referentes sin ambages ni exclusiones; creamos en nuestro potencial generador de salud; saquemos a los cuidados de la rutina para situarlos en la ciencia; diferenciemos nuestras aportaciones singulares y autónomas alejándonos de sentimientos de inferioridad; fundamentemos nuestras aportaciones con evidencias y desde el pensamiento crítico; crezcamos desde la madurez científico-profesional; definamos lo que entendemos por Enfermería, para permitir delimitar con precisión el marco en el que las acciones enfermeras tienen lugar, así como las relaciones teóricas entre los elementos implicados que pueden establecerse no sólo para explicarla, sino para entenderla, comprenderla y practicarla; eliminemos los fantasmas transformándolos en oportunidades; dejemos de ver enemigos para ver posicionamientos diferentes con quienes generar debate… y, sobre todo, sintámonos orgullosos de ser, enfermeras y pertenecer a Enfermería. Tan solo ese es el Ahora de la Enfermería y las enfermeras.

Tenemos que ser inteligentes, astutas, listas, oportunas… para aprovechar el momento que se nos ofrece y que nos ofrecen. Van a ser muchas las miradas que van a estar pendientes de nosotras y de nuestras respuestas. No podemos defraudar, ni encoger los hombros, ni mirar hacia otro lado. Esto no es cosa de otros, es cosa de todos, es cosa de las enfermeras y de la Enfermería.

Hemos estado durante mucho tiempo, demasiado desde mi punto de vista, lamentándonos por nuestra invisibilidad, falta de reconocimiento y ausencia de trascendencia real en las instituciones. En ese permanente lamento, no exento de razones en muchas ocasiones, hemos perdido la oportunidad, las fuerzas y la ilusión por actuar, lo que ha contribuido a que las situaciones por las que lo hacíamos, se perpetuasen. Ahora se nos da la oportunidad de sacar a la luz nuestras aportaciones, valores, y evidencias, para hacerlas visibles y que se puedan relacionar con los cuidados que prestamos y sus resultados en salud, con los conocimientos que creamos y transmitimos y lo que significan para la formación enfermera, con las evidencias que generamos y lo que suponen para el avance de la ciencia y de la comunidad científica, con la gestión que realizamos y lo que representa para la eficacia y eficiencia de las instituciones.

Enfermería Ahora (Nursing Now), supone un aliciente, una motivación, una ilusión que debe provocar el compromiso y la implicación de todas las enfermeras por manifestar y poner en valor nuestra identidad. De todas, sin excepción, cada cual, en su medida y posibilidades, pero sin que ninguna se quede al margen por entender que no tiene nada que aportar. No es momento de reproches, descalificaciones, confrontaciones ni críticas indiscriminadas. Es el momento de las enfermeras y de la Enfermería y como tal debe trascender por encima de cualquier otro planteamiento interesado por interesante que pueda parecer. Debemos ponernos nuestras mejores galas, lucir nuestra mejor imagen, presentar nuestra mejor actitud, para que todo el mundo se admire y nos admire. Es nuestra puesta de largo ante la sociedad civil, académica, profesional y científica y merece la pena prepararnos bien para que no nos pillen sin estar preparados. No se trata de maquillarse para enmascarar, vestirse para tapar, peinarse para ordenar, reír para disimular, hablar bien para engañar. No, se trata de resaltar lo que tan bien sabemos hacer, mostrar lo que nos hace singulares, decir lo que queremos que de nosotras se oiga, sin vanidad artificial. Se trata tan solo o ante todo de ser y mostrarnos como enfermeras. El resto vendrá por añadidura.

Enfermería y enfermeras Ahora (Nursing Now) supone una pasarela pública y universal por la que debemos desfilar con naturalidad, pero al mismo tiempo con firmeza, con humildad, pero al mismo tiempo con orgullo, con generosidad, pero al mismo tiempo con exigencia, con respeto, pero al mismo tiempo con determinación, para que resalten y se puedan apreciar todos nuestros valores. Para que todo el mundo quiera y desee tener aquello que como enfermeras les mostramos y ponemos a su disposición. Para que todo el mundo sepa que lo puede tener, tan solo con acercarse a una enfermera. Para que todo el mundo sepa que puede disfrutar de unos cuidados de alta calidad con equidad. Para que todo el mundo se sienta orgulloso de contar con enfermeras y de identificar la enfermería en toda su amplitud.

No se trata, en cualquier caso, de ir contra nada, ni contra nadie. Tampoco se trata de una alienación del pensamiento enfermero, ya que existen discrepancias, pero a pesar de ellas o precisamente gracias ellas es de donde surge el pensamiento, y solo del debate emerge la realidad que queremos y debemos construir, presentar y defender. Se trata, por tanto, tan solo o sobre todo de un posicionamiento firme, decidido, valiente y necesario en el que mostrar nuestra realidad tan habitualmente enmascarada, fagocitada u oculta.

Los sistemas pueden no estar preparados para el cambio que proponemos, pero las enfermeras sí. El cambio es nuestro, nos pertenece y es Ahora cuando debemos llevarlo a cabo. Si no trabajamos por nuestros sueños, nos seguirán contratando para que trabajemos por los suyos. Si no trabajamos por nuestro cambio, alguien vendrá y nos hará trabajar por el suyo.

Apostemos decididamente por Nursing Now, porque haciéndolo apostamos por nosotras como enfermeras y por la Enfemería a la que representamos, pero sabiendo que haciéndolo apostamos claramente por la salud, la equidad, la compañía, los cuidados, la escucha, la empatía, la cercanía, la calidad, el bienestar, la sanidad, el confort, los derechos humanos. Porque de no apostar por Enfermería y las enfermeras Ahora (Nursing Now) contribuiremos a que nunca se hable, se vea, se oiga, se perciba a la Enfermería y a las enfermeras (Nursing Never). No dejemos que la oscuridad vuelva a ocultarnos y contribuyamos a emerger con la fuerza, el vigor y la determinación que nos corresponde para que pasado Enfermería Ahora (Nursing Now) prevalezca Enfermería Para Siempre (Nursing For Ever).

El cambio nace a partir de la puerta que nos ofrece Nursing Now y morirá si decidimos cerrarla. Cada día de cada semana de cada mes pensemos siempre:

Nursing Now y Nursing For Ever.