NO AL MALTRATO LABORAL

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En mi última etapa como Director Enfermero de Atención Primaria tuve la desdicha de toparme con un individuo, el Director Médico, cuyo principal objetivo era el acoso y derribo de mi persona. Tras seis largos meses para que aceptasen la dimisión presentada, pude reincorporarme en mi centro de salud como enfermero comunitario. Pero no quise irme sin despedirme, como correspondía, tanto de él como de su principal aliada en el acoso hacia mi persona, la Directora Enfermera del Hospital. 

Ahora quiero compartir estas cartas como resultado final de una etapa muy triste, desagradable y dolorosa de mi actividad profesional que estuvo precedida por otra de una intensa, productiva, motivadora y muy ilusionante actividad al lado de grandes profesionales y mejores personas.

Espero que cuanto menos sirva para identificar lo que nunca debe ocurrir en un ámbito de trabajo.

Director Médico Atención Primaria

Entenderás que no utilice la fórmula de “estimado, querido o apreciado…”, para no traicionar mi sinceridad ni tan siquiera en lo que podría considerarse como una nueva mentira protocolaria.

            Cuando recibas esta carta yo ya habré dejado de ser Director de Enfermería por decisión propia, por lo que no intentes atribuirte ningún triunfo. Ninguna de tus argucias, malas artes, mentiras, presiones,  confabulaciones, conspiraciones… han sido las que me han hecho adoptarla.

            Sigo sin saber, aunque lo sospeche, el por qué de tu lamentable, infantil y mediocre postura contra mi. Pero lo que más me duele no es el daño que has intentado hacer contra mi persona, de forma reiterada, machacona y torpe,  si no el daño que has hecho a la Enfermería en nombre de no sé que argumentos porque nunca los has tenido. Tu relación con Enfermería siempre ha sido por conveniencia que no por convicción, así que ten un poco de dignidad y no la utilices más.

            Nunca me miraste a la cara. Siempre esquivaste mi presencia. Has utilizado tu posición que no tu razón para imponer tus posturas. La mentira ha sido tu estandarte y tu defensa. Has envenenado, emponzoñado, ensuciado y transformado siempre la realidad para tu propio y exclusivo beneficio. No has permitido el contraste de ideas por miedo a perder. Has intentado sembrar el miedo para ocultar la verdad… Pero sin embargo con nada de ello has logrado el respeto, ni la razón.

            Has logrado retroceder en un tiempo récord lo que había costado años de trabajo alcanzar en el Área. Pero por el contrario has conseguido para tu propio beneficio en ese tiempo récord lo que en muchos años nunca habrías podido alcanzar por ti mismo.

            Ha sido una experiencia triste y penosa sufrida desde tu manipulación, tu incompetencia y tu prepotencia. Pero a pesar de ello las personas íntegras e inteligentes siempre somos capaces de sacar algo positivo.

            El tiempo siempre sitúa a cada cual donde le corresponde. Tan sólo espero que nunca tengas que pasar por dónde me has hecho pasar a mí, porque tu nunca lo resistirías.

            Hasta nunca.

Directora Enfermera Atención Especializada

            Presentada mi dimisión al Honorable Sr. Conseller, no quería dejar pasar la oportunidad de despedirme de ti aunque sea a través de un escrito.

            Me voy con la cabeza bien alta sin que nadie pueda atribuirse, como si de un trofeo se tratase, el éxito de mi “abandono”. No puedo seguir desperdiciando tiempo, trabajo y dedicación a aquello que realmente me importa que es la Enfermería y su papel en el sistema sanitario. Me voy sin esperar a especulaciones tendenciosas sujetas a otras circunstancias que no sean las puramente profesionales. Me voy manteniendo mi máximo respeto hacia la Conselleria de Sanitat a la que siempre he tratado de representar, defender e impulsar.

Durante todos estos años me he dedicado a trabajar con, por y para la enfermería del área. Utilizar los colores (rojo o azul) o lateralidades (derecha o izquierda) para intentar desacreditar dice tan poco de quien lo utiliza que no merece la pena ni calificarlo, dado que posiblemente no lo entendiese. Nunca he tenido más aspiraciones que las de poder realizar mi trabajo con plena autonomía y responsabilidad. Circunstancias totalmente ajenas a la gestión, la salud, la planificación… e instrumentalizadas de manera torpe, prepotente y mezquina han impedido que aportara lo que ya en otras ocasiones había demostrado con  trabajo, ilusión, dedicación y resultados.

No me ha resultado necesario conspirar, mentir, descalificar… para alcanzar el prestigio que por méritos propios tengo y que está apoyado por un curriculum y una larga experiencia y no tan solo por una recomendación. El poder se puede dar, el respeto sin embargo solo se gana con trabajo, entrega y conocimiento.

Tan solo los que no saben trabajar basándose en la fuerza de la razón, el trabajo y las opiniones fundamentadas tienen que recurrir a la utilización de artimañas, mentiras, cacicadas y descalificaciones realizadas además de la forma cobarde y mediocre que define a sus autores.

            Me gustaría para finalizar pedirte un favor si continuas en tu actual puesto de Directora de Enfermería y que no es otro que el que cuanto menos no acaben de desaparecer los logros alcanzados a lo largo de estos 15 años para la enfermería del área por parte de tantos buenos profesionales.

            Si en alguna ocasión lo crees conveniente allá donde esté podrás contar conmigo. Sin otro particular recibe un cordial saludo.

                                                            Fdo.: José Ramón Martínez Riera

                                                           Enfermero

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