LAUDATIO INVESTIDURA DOCTORA HONORIS CAUSA POR LA UNIVERSIDAD DE ALICANTE DE Mª PAZ MOMPART GARCÍA

Laudatio pronunciada el día 25 de enero de 2024 en el solemne Acto de Investidura como Doctora Honoris Causa por la Universidad de Alicante de Mª Paz Mompart García, en el que actué como padrino.

 

Una laudatio es un discurso en alabanza de alguien o una enumeración de méritos curriculares. Quienes me conocen saben que soy poco dado a los cánones o formulismos establecidos, aunque los respete profundamente. Por tanto, me van a permitir y ruego disculpen mi atrevimiento, que me aparte de dicha normalidad, para situarme en un espacio mucho más cercano a la personalidad de nuestra honoris.

Lo normal está al alcance de todas/os ustedes a través de las Técnicas de Información y Comunicación que tanto nos ayudan a ello. Lo que yo pretendo ensalzar de la Profesora Mª Paz Mompart García, es un aspecto mucho más íntimo, más cercano, menos académico posiblemente tal como marcan los cánones, pero más humano lo que, tratándose de una enfermera, es posible entender mejor en unos momentos en los que la humanización se ha convertido más en un deseo que en una deseable realidad. Pero no por ello deja de ser menos riguroso, importante e incluso trascendente como podrán comprobar.

La Universidad de Alicante, en este solemne acto de Santo Tomás de Aquino que tanta significación e importancia tiene, va a reconocer, con la investidura como Doctora Honoris Causa de la Profesora Mª Paz Mompart García, su valiosa, singular e importante aportación tanto a la Universidad iberoamericana, a la Enfermería como ciencia, disciplina y profesión, como a las personas, las familias y la comunidad que son beneficiarias de los cuidados profesionales de las enfermeras en la salud y la enfermedad.

Puede parecer, que es demasiado mérito para una sola persona. Pero, permítanme que les diga, tanto a quienes la conocemos como a quienes no, que es de justicia hacerlo.

Una comunidad es mucho más que el sumatorio de las personas que en la misma se integran, viven, conviven, trabajan, estudian… y la Universidad, como comunidad que es, debe identificar la singularidad, especificidad, diferencia… de las personas que configuran la comunidad universitaria y de quienes contribuyen desde fuera de la misma a que sea una comunidad reconocida y reconocible desde la integridad, la solidaridad, el respeto o la igualdad. Pero sucede que en muchas ocasiones la rutina académica en la que nos incorporamos para publicar en revistas de impacto, nos aparta o distrae, de las personas, que generan impacto social, económico, académico, político… olvidando que este también afecta, nutre, enriquece, fortalece… a la comunidad universitaria, mostrándose habitualmente indiferente a ello. Por eso creo que es importante abandonar, aunque sea temporalmente, la fascinación por la diferencia geográfica o lingüística de la que somos cautivos, para reconocer la diferencia de lo propio, de lo nuestro, de lo cercano… que no por ello tiene menos valor o impacto. Y desde este planteamiento es desde el que realizaré la laudatio de investidura de la Profesora Mompart.

Hoy no se puede concebir la Universidad sin la Disciplina de Enfermería, integrada en ella por méritos propios y en igualdad con el resto de disciplinas universitarias. Enfermería se nutre y aporta conocimiento, ciencia y competencias en la Universidad, junto al resto de disciplinas, para responder a las necesidades y demandas de la sociedad a la que se debe y en la que está integrada. No es posible, ni reconocible, una sociedad sin juristas, maestras/os, economistas, filósofas/os, ingenieras/os… como tampoco lo es sin enfermeras.

Pero esta realidad que, ahora mismo, resulta incuestionable y reconocible, para la ciencia, la historia, la universidad y la sociedad, hace tan solo 47 años, no era así.

Hace 47 años se produjo un hito, porque así hay que identificarlo y reconocerlo, que marcó un antes y un después tanto para la Enfermería, para la Universidad como para la sociedad en su conjunto. Porque hace 47 años, Mª Paz Mompart García asumió el difícil compromiso de liderar un proceso que, junto a otras muchas enfermeras, supuso un cambio tan justo como necesario.

Justo, porque se recuperaba la dignidad de la Enfermería y de las enfermeras que había sido usurpada por quienes determinaron desde el desprecio social, intelectual y científico, que debían ocupar un espacio de subsidiariedad al mismo nivel al que situaron a las mujeres en nuestro país y con ello limitaban, impedían y reducían la importancia de los cuidados al ámbito doméstico como algo insustancial y residual. Justo, porque permitía recuperar la identidad profesional, disciplinar y científica de la Enfermería, de la que las enfermeras habían sido consciente e interesadamente despojadas.

Necesario, porque sin cuidados profesionales la salud pierde su sentido y se reduce a una mera dicotomía con la enfermedad, situándola como una consecuencia de su curación y no como el derecho fundamental que es. Necesario, porque permitía situar a la Enfermería en el ámbito internacional del que había sido apartado.

Mª Paz Mompart García, tuvo el coraje, el conocimiento, el rigor, la templanza, la disposición… de razonar, justificar, debatir, plantear, planificar, proponer, liderar… desde la firmeza y el respeto lo que supuso que hoy estemos aquí, en la Universidad de Alicante, con representantes de todas las disciplinas universitarias en igualdad de condiciones para reconocer lo que hasta hoy no se había reconocido. Es decir, visibilizar la referencia indiscutible de quien lo hizo posible asumiendo, además, el riesgo de hacerlo, desde la responsabilidad que la ética y estética enfermeras requerían y exigían. Cuando lo fácil y tristemente habitual hubiese sido mantenerse al margen, desde la inacción, la pasividad y a la espera de que fuesen otras/os quienes lo hiciesen.

Les puedo asegurar que ni el momento, ni los actores del mismo, ni las presiones, ni las resistencias, eran los más idóneos para llevar a cabo un cambio como el que se logró, como el que logró la Profesora Mompart. Pero la fuerza de la razón, de la ciencia, de la justicia, planteadas en los argumentos que defendió con tesón y convicción Mª Paz Mompart, prevalecieron a la sinrazón de quienes seguían apostando por una enfermería cautiva y subyugada al servicio de unos pocos en contra del beneficio de toda una sociedad.

Coincidirán conmigo en que la evolución de una ciencia en la universidad, requiere de un tiempo que no va en paralelo al del ciclo vital de quienes, como personas, lo logran con sus aportaciones. Es una evolución coral y prolongada que permite el progreso, los avances, los conocimientos de la ciencia a lo largo de la historia. Cualquiera de las disciplinas que ustedes hoy representan está sujeta a esta evolución histórico – temporal.

Sin embargo, yo les he hablado de 47 años de evolución para lograr que la Enfermería se sitúe al mismo nivel de cualquier otra disciplina. Porque antes de ese periodo, la Enfermería, aunque oculta, existía, aunque no se le permitía evolucionar. Y este es, sin duda, otro de los logros que Mª Paz Mompart García, ha conseguido con su trabajo y liderazgo indiscutibles. No es que no existan o hayan existido más enfermeras implicadas, comprometidas o líderes, en este proceso. Las hay y, además, muchas de ellas están hoy aquí presentes. Todas las enfermeras que en mayor o menor medida hayan podido contribuir a lograrlo reconocen la referencia indiscutible de Mª Paz Mompart. Posiblemente hubiese sido viable sin ella. Lo que me atrevo a decir y asegurar es que no hubiese sido lo mismo y que seguramente, hoy no estuviésemos en disposición de llevar a cabo la investidura como Doctora Honoris Causa de una enfermera como Mª Paz Mompart.

Déjenme que les traslade una pregunta, ¿Se imaginan una sociedad, un sistema de salud, una universidad, unas instituciones, sin enfermeras competentes y excelentemente preparadas en la universidad? Mejor no lo hagan, no resulta muy alentador. Pero si los animo a interiorizar que esto que hoy asumimos como normal, lo es, precisamente, por lo aportado por la Profesora Mompart.

Así pues, respetada y admirada Profesora Mompart, querida Mª Paz, me va a permitir, me vas a permitir, que esta especial, por inusual, laudatio la haga extensiva a quienes me consta han sido y siguen siendo para tí tu guía, fin y objetivo vital, las enfermeras y la Enfermería. Porque con tu investidura no tan solo se reconocen y agradecen tus valiosas aportaciones, sino que se visibiliza a la Enfermería y a las enfermeras en la Universidad de la que durante tanto tiempo y de manera tan injusta como irracional estuvieron ausentes.

En 2016 la Universidad de Murcia invistió como Doctora Honoris Causa, por primera vez en la historia de la Universidad Española, a una enfermera española, la Dra. Rosamaría Alberdi Castell. No fue hasta octubre de 2022 cuando el Consejo de Gobierno de la Universidad de Alicante, a propuesta de la Facultad de Ciencias de la Salud, aprobara por unanimidad la investidura de otra enfermera española y posteriormente lo haría la Universidad de Huelva aprobando la propuesta de la Dra. Mª Teresa Moreno Casbas. Y no es porque no haya candidatas/os a tal reconocimiento, sino porque existen todavía importantes resistencias que no permiten que lo que hoy aquí celebramos deje de ser algo extraordinario, para pasar a ser algo absolutamente normalizado.

Por eso creo que ahora entenderán mejor, que mi laudatio sea igualmente extraordinaria, no por su calidad sino por alejarse del patrón establecido.

Celebremos todas y todos pues, esta investidura como el solemne acto académico que es y representa, pero hagámoslo todas y todos también, como el momento que, de manera igualmente colectiva y unánime, deseamos que sea. El punto de inflexión que nos haga pasar de la anécdota puntual a la normalidad habitual en el reconocimiento de quienes desde la Ciencia Enfermera contribuyen a la grandeza de la Universidad y a la salud de la sociedad.

El resto de lo conseguido por la Profesora Mompart, que ya les digo es muchísimo resto, pasa por su gran aportación a la docencia y gestión de Enfermería a través de sus responsabilidades al frente de diferentes Escuelas Universitarias de entonces, hoy Facultades gracias nuevamente a lo ya comentado; a su liderazgo como fundadora y presidenta de la Asociación de Enfermería Docente, que tuvo un papel trascendental y relevante en todo el proceso pre y post incorporación de la Enfermería en la Universidad; a sus contribuciones científicas en múltiples publicaciones nacionales e internacionales; a sus conferencias en países de toda Iberoamérica; a su liderazgo internacionalmente reconocido; a su apuesta firme y decidida por la investigación enfermera… que glosan un currículum tan amplio como rico que justifican igualmente su nombramiento como Doctora Honoris Causa, pero que no dejan de ser el acompañamiento brillante a su verdadera contribución ya relatada.

Por último, me van a permitir una nueva licencia. Para mí, poder hacer esta laudatio supone no tan solo un orgullo, sino una enorme emoción por cuanto me permite verbalizar públicamente en este acto y recinto, la Universidad de Alicante, que es mi recinto, mi casa, y en el contexto iberoamericano al que pertenecemos y en el que nos reconocemos, lo que ha sido y representa la Profesora Mª Paz Mompart en mi vida profesional y personal como referente y amiga. Y digo lo que para mí representa, porque estoy convencido de poder hacerlo en nombre de cuantas/os hoy estamos aquí de manera presencial o desde la distancia geográfica que no emocional. Gracias Profesora Mompart, Mª Paz, por lo aportado. Gracias por ser y estar. Gracias por hacer grande y dignificar a la Enfermería y a las enfermeras. Gracias por tu respeto y entrega a la Universidad iberoamericana. Gracias por favorecer que los cuidados enfermeros, nuestros cuidados, sean un bien intangible de la sociedad.

Gracias a la Universidad de Alicante por ser, como en tantos otros ámbitos, facetas o aspectos, referente nacional e internacional, asumiendo con naturalidad el rigor de reconocer la excelencia de Mª Paz Mompat e investirla como Doctora Honoris Causa de la misma. Ambas, Universidad de Alicante y Mª Paz Mompart, pasarán a formar parte de su historia y de su vida respectivamente.

Para finalizar voy a utilizar uno de los últimos versos con los que nos gratifica la Doctora Rosamaría Alberdi.

 

1 de enero,

8,43

He salido

a la calle

y, otra vez,

todo estaba por estrenar.

 

En este nuevo año recién estrenado, deseo que todo lo que está por estrenar, como esta investidura, sirva para que podamos lograr una sociedad más justa, equitativa, participativa, igualitaria y solidaria. De todas/os nosotras/os depende conseguirlo. Y esto también supone un reto colectivo digno de ser reconocido y asumido en este acto académico para que tanto la ciencia que ejemplifica y dignifica a la Universidad y quienes la representan, como la Enfermería y las enfermeras, tal como nos ha enseñado siempre la Profesora Mompart a lo largo de toda su vida, identifiquen que también esto forma parte ineludible de nuestra abogacía por la dignidad humana.

“Así pues, considerados y expuestos todos estos hechos, dignísimas autoridades y claustrales, solicito con toda consideración y encarecidamente ruego que se otorgue y confiera a la señora María Paz Mompart García el supremo grado de Doctora honoris causa por la Universidad de Alicante”.

 

Muchas gracias

 

Dr. José Ramón Martínez-Riera

Profesor Titular Departamento Enfermería Comunitaria, Medicina Preventiva y Salud Pública e Historia de la Ciencia

1 thoughts on “LAUDATIO INVESTIDURA DOCTORA HONORIS CAUSA POR LA UNIVERSIDAD DE ALICANTE DE Mª PAZ MOMPART GARCÍA

  1. Excelente exposición de la trayectoria científico profesional de Mary Paz
    Solo agradecer al profesor José Ramón por su entrega personal y su destacada contribución al desarrollo de la enfermería mundial
    Mis felicitaciones a ambos

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